Echinacea

Durante muchos años fue conocida por su efectividad en el tratamiento de resfriados y gripes, pero su popularidad comenzó a decaer cuando la industria farmacológica comenzó a comercializar antibióticos. La echinacea perdió entonces su protagonismo hasta que en los años 30 resurgieron los estudios sobre sus propiedades en Alemania. Desde entonces los sucesivos descubrimientos sobre sus efectos benéficos en la salud le han devuelto un lugar de protagonismo indiscutible dentro de la fitoterapia moderna.

Existen numerosas variedades de echinacea, siendo la de mayor cantidad de propiedades la que se conoce como echinacea purpúrea. Esta planta medicinal, de características flores de color púrpura intenso, contiene entre sus principios activos ésteres del ácido cafeico, antocianósidos, ácidos grasos, fitosteroles, isobutilamidas y polisacáridos.

Los estudios científicos llevados a cabo en torno a la echinacea han demostrado su eficacia en el tratamiento de catarros y resfriados, especialmente si se suministra durante el primer día de la enfermedad, alcanzando sorprendentes niveles de reducción de los síntomas de hasta un 60%. Aunque las conclusiones no son unánimes se cree que la echinacea es un estimulador del sistemainmunológico y un eficaz desintoxicante hepático.

En los últimos años su fama ha sido mayor por cuanto se han estudiado sus efectos en personas con enfermedades como HIV o hepatitis. Si bien los resultados preliminares son alentadores, siempre será necesario consultar con un profesional idóneo antes de iniciar este tipo de terapias complementarias, pues podrían producirse indeseables interacciones con otros medicamentos.

La echinacea se ingiere en infusión, extractos, polvo y jarabe, y también está presente en cremas y geles de uso tópico. Entre las afecciones más comunes que pueden tratarse con dosis variables de echinacea en distintas presentaciones están las infecciones, gripe, bronquitis, gingivitis, úlceras y aftas, síndrome de Chron (enfermedad gastrointestinal crónica), vaginitis, micosis, etc.

Los expertos recomiendan que las personas que consumen altas dosis de cafeína o fuman, los alérgicos, embarazadas y niños en general, no deben consumir echinacea en ninguna de sus formas, pues se han comprobado algunos efectos secundarios que van desde diarreas hasta alergias graves. Sus grandes cualidades terapéuticas, como en todos los casos de plantas medicinales, requieren la supervisión de un profesional de la salud capacitado para su recomendación y administración.

 

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